
Hace una semana celebraba porque aparecí en la revista Caras, y hoy ya no puedo estar más feliz por mi aparición en “Cosas”. Luego de 4 años de la existencia de mi tienda, el arduo trabajo ha comenzado a dar frutos y el mundo lo nota.
Esta vez me sacaron el jugo para aconsejar a todos los hombres chilenos en el mundo de las artes amatorias con preguntas candentes como estas:
–¿Qué errores cometen habitualmente los hombres al abordar a una mujer con fines de seducción?
Buena pregunta. Descansan mucho en los piropos. A todas las mujeres nos gustan los piropos, pero decirnos cosas lindas es sólo una parte. A ellos les falta un approach un poco más integral. No sólo hablar y hablar, sino también la acción: llevar a su pareja a un lugar agradable, conversar de temas que le interesen a ella…
–¿El chileno no sabe ser seductor?
–Todavía le falta un poco. La comunicación en pareja no es su fuerte.
–¿En qué porcentaje le interesa el sexo al hombre chileno?
–Este tema está entre los “top 3”, de todas maneras: trabajo, familia y sexo, repartido en partes iguales. En Chile se tendía a separar familia y sexo, pero eso está cambiando. Cada vez más se está comprendiendo que para un buen matrimonio es clave tener una buena vida sexual.
–¿Cómo defines al chileno en el plano sexual?
–Bastante más atento que lo que se cree. Por mi tienda se acercan muchos hombres que están muy preocupados de que su mujer lo pase bien. Se están poniendo las pilas, porque las mujeres también lo están exigiendo.
–¿Qué es lo que más diferencia a un hombre de una mujer en la intimidad?
–Ah, fácil: el preámbulo. Por lo tanto, el mejor dato que les puedo dar es que si duplican su preámbulo, van a tener muy buenos resultados. Tienen que dejar de centrarse sólo en la zona genital; todo el cuerpo de la mujer es muy sensual.
–¿Quiénes compran más en tu tienda: mujeres u hombres?
–El dato de esta tienda lo tienen más las mujeres y cuando lo conversan con él, como el hombre es más de acción, viene al tiro a comprar algo.
–¿Y qué es lo que más compran los hombres?
–Muchas veces los hombres vienen y dicen “ya lo hemos conversado con mi pareja y hemos decidido comprar un juguete”. Pero como no tienen mucho conocimiento del tema, en lo primero que piensan es en algo bien parecido a ellos, es decir, algo fálico y grande, como una proyección de ellos. Yo trato de explicarles que ésa no es la mejor idea, porque si le lleva eso a su mujer por primera vez, ésta puede pegar un grito de horror. Para empezar hay toda una gama de productos que para una mujer son menos agresivos, como una crema sensibilizadora o un vibrador con forma de delfín o de patito, para estimulación externa. Sobre todo cuando es regalo sorpresa, hay que empezar con lo más simple y básico. No todas las mujeres están listas para un vibrador y no hay que sentirse mal por eso. Si no han probado antes, empiecen comprando un sostén sexy o una crema de masajes, y de ahí van subiendo.
–¿Cómo toman las mujeres que el hombre les regale ropa interior sexy?
–Lo reciben bastante bien, si es que lo hacen bien. Tienen que fijarse antes cuál es la talla, porque si compran muy grande, ella se puede sentir mal, y si les queda chico, peor, porque se va a sentir gorda. Ahora, ojo: lencería sí, pero disfraces es mejor que compren ellas, porque ése es un regalo para él, y es mejor que ellas decidan si quieren usar algo así o no.
–¿Por qué al hombre le gusta la pornografía y a la mujer no?
–Ese es un estereotipo antiguo. Se ha demostrado que las mujeres son bastante más visuales que lo que se creía. Lo que pasa es que la industria pornográfica está hecha por hombres y orientada a ellos. Lo que se muestra ahí es la fantasía de los hombres: mujeres muy voluptuosas y operadas que hacen sentir mal a otra mujer. En cambio, si estuviera orientada a nuestro placer, y salieran hombres más guapos y mujeres más normales, sería distinto.
–¿Qué lugares, aparte del dormitorio, son atractivos para una mujer a la hora de hacer el amor?
–A cualquier mujer le encantaría que la llevaras a un hotel. A pasar una noche al W, por ejemplo, o al Ritz. En cuanto a moteles, depende: hay parejas a las que les excita eso, porque les recuerda cuando eran más jóvenes o les sugiere algo prohibido. Pero es bueno salir de la rutina de la casa.
–¿Insatisfacciones más comunes entre las mujeres?
–Escucho bastante que hay poca “previa”. Yo encuentro un poco injusto eso para ellos, porque si un hombre es muy precoz, se quejan, y si otro se demora mucho, también se quejan. Lo mejor es tratar de juntar los tiempos de la pareja. Si ella necesita 10 minutos para alcanzar un orgasmo y él es muy rápido, no es que él tenga que convertirse en un Superman y durar más, sino que debe seguir con el encuentro, éste no debe terminar con el orgasmo del hombre.
–¿Por qué las jóvenes recién casadas ya acuden a ti buscando juguetes sexuales?
–Eso lo encuentro buenísimo. Si pretenden llegar a los 50 años de matrimonio, deben empezar desde ya con la buena comunicación y estar abiertos a probar cosas juntos, a divertirse y pasarlo bien juntos. Empezar a buscar un juguete después de 15 años de matrimonio ya es mucho más difícil.
–¿Ves diferencias de comportamiento respecto del sexo según clases sociales?
–Bastante. Si bien atiendo principalmente al sector ABC1 y C2, por un tema de precio de nuestros productos, igual me toca hablar de estos temas en muchos ámbitos y me doy cuenta de que en el sector socioeconómico más alto hay más pudor, mientras que en las clases más bajas tienen menos pelos en la lengua para decir lo que les interesa. En lo que sí son parejos es que a todos les interesa pasarlo bien.
–¿La mujer ABC1 es pacata o se hace la pacata?
–Exactamente: se hacen. Más bien creo que no han tenido instancias como para poder hablar de sexo. Porque, cuando yo hago los “tapper sex”, es un ambiente creado para hablar de eso justamente y ahí se nota que a todos les interesa incorporar algún elemento para jugar con la pareja, compran bastante, conversan con las amigas y las veo felices de tener la oportunidad de decir lo que sienten. Se habla de qué juguetes les gustan más a unas o a otras, cuáles son las posiciones favoritas, etc. Pero si están los maridos presentes, ahí empieza el pudor.
–Y según esos “focus groups”, ¿cuál es la posición preferida por las mujeres?
–Por lo menos el 70 por ciento de las mujeres prefiere estar arriba. Porque como el orgasmo femenino es bastante más difícil de lograr que el masculino, al estar arriba uno tiene más control de la situación.
–Así como se inventó el Viagra para los hombres, ¿qué es lo más cercano al Viagra para las mujeres?
–La libido baja es un problema muy frecuente en las mujeres. De hecho, se está trabajando en la pastilla rosada, pero mientras tanto se usa bastante un gel estimulador a base de hierbas. Se aplica un par de gotitas y se genera un calorcito que ayuda mucho a aquellas mujeres que les cuesta partir y que necesitan un poco de motivación.
–Imagino que también te toca atender a argentinos o brasileños. ¿Qué diferencias notas a la hora de comprar?
–Los argentinos son buenos para comprar lencería para su pareja y también juguetes para los dos. Lo ven más como un juego, algo para divertirse y pasarlo bien. Los chilenos ven este tema como algo muy, muy serio. Acá tiene que ser un evento muy especial para que un hombre le compre lencería a su mujer. El chileno no se divierte al comprar, se tortura un poquito.
–¿Tienes más clientes casados o solteros?
–Diría que vienen un poquito más de parejas que mujeres solteras. Debe ser porque todavía es bastante tabú el tema de la masturbación femenina.
–¿Es verdad que a las mujeres les cuesta más esa práctica?
–Sí, pero es una cosa de costumbres y desconocimiento. En esta sociedad eso se mantiene como algo oscuro. Cuando hablamos del tema, las mujeres no se ven muy cómodas. Muchas nunca han explorado ni visto de cerca su propia vagina. Yo siempre les digo en las reuniones: “Chicas, todos los hombres lo hacen. Es parte de la vida desde chicos. Si están casados lo hacen igual. Es por costumbre”. Pero no existe esa costumbre entre las mujeres. Algunas lo hacían de chicas, por curiosidad, pero al casarse lo dejan.
–¿Cuáles es el lugar más sexy de Chile?
–Chile es un país bien sexy. Ustedes tienen muchas playas y la playa siempre es muy romántica. El desierto también. Estar en medio de la soledad del desierto en pareja, con tu amado, es genial.
–¿Zonas erógenas más subvaloradas por los hombres?
–La mente (se ríe). Crear un poco de ambiente, más allá de lo típico, es importante. En lo físico, los besos apasionados. Toda la zona de la boca es altamente sensible y ahí se debieran concentrar más tiempo.
–¿Cuáles son las fantasías eróticas más recurrentes en una mujer y que el hombre ni siquiera se entera?
–Las fantasías de los hombres las tengo más que claras, porque acá el disfraz más vendido, lejos, es el de la colegiala. Y no es por pedofilia, es porque cuando estaban en la época del colegio andaban con muchas ganas y no podían hacer nada, entonces les vuelve ese recuerdo. A las mujeres chilenas, en cambio, les gusta jugar a cambiar roles. Y como en general son muy sumisas, les gusta en la intimidad ejercer un rol más agresivo y sentir que ellas mandan. Y a las mandonas les gusta que en la cama las manden.
–¿Con qué cosas el hombre hace el ridículo frente a una mujer y sería mejor que lo evitara?
–Yo creo que los hombres en ningún caso deben ponerse un disfraz. Ponerse el elefante o el tigre es absolutamente horrible, salvo que sea un chiste. Otra cosa que debieran evitar: llevarlas para una cena romántica a un lugar de comida pesada. Al final van a terminar con ganas de dormirse en vez de tener sexo.
–Está claro que el baby doll es muy sexy en una mujer. ¿Qué debiera usar un hombre para que una mujer lo encuentre sexy?
–Una cosa que podrían hacer los hombres, que muchas veces hacen las mujeres, es llegar a veces sin pijama. He escuchado a muchas mujeres decir: “Mi hombre se vuelve loco cuando llego sin pijama o sin calzones”. Hacerlo al revés sería genial.
–¿Qué cosas, de las que has aprendido en Chile sobre estos temas, te parecen más curiosas?
–A ver, lo que más me ha sorprendido es que acá lo que más se vende son juegos de mesa para parejas: naipes, dados, etc. Yo eso los traía pensando que iban a ser sólo un complemento para los otros juguetes, pero han terminado siendo una de las mayores ventas. Ah, y los disfraces para mujeres también se venden harto…
–¿De qué edades son principalmente las personas que compran en este lugar?
–El fuerte son de 35 a 50 años. Pero también hay gente mayor que eso. Hace unos meses fui a una fiesta de cumpleaños de una mujer que cumplía 70. Me invitó con toda su familia y amigas, muchas de esa misma edad, y lo pasamos tan bien, porque varias eran separadas o viudas y compraron cosas. De hecho, la cumpleañera compró esto (Jane muestra un objeto vibrador parecido a un mouse de computador, pero con una curvatura que se acomoda a la zona genital femenina, para estimulación externa). Era bien simpática la mujer y decía: “¡Ahora, con esto, voy a estar revisando mis mails de lo más contenta, y sin quitarme la ropa!”. Eso prueba que no hay edad para el sexo.
Si quieres leer la entrevista en Cosas pincha aquí!
¡Nos vemos!



jajaja que aburidoooooo
Escrito el 19-09-2010 a las 19:51
que buenas preguntas. una termina aprendiendo mucho con estas entrevistas. saludos
Escrito el 03-10-2010 a las 18:18