Columnas / por Andrea Lagos

Te propongo un Touch and go

¿Han visto esos corazones con los nombres tatuados en la corteza de los árboles?¿Esas promesas de amor eterno, con pajaritos en la cabeza, con sueños de princesas que viven felices para siempre con zapatitos de cristal? Lindo, muy lindo, pero detrás del árbol siempre hay una pareja comiéndose las manzanas y refregándose mutuamente, a pata pelada. Luego del gozo, se van. Cada uno por su camino, con una sonrisa en la cara, convencidos de tomar y dejar. De comer y dejar las pepitas.

¿Sabes jugar al Touch and Go? ¿Eso de probar, jugar, morder, golosear y partir? A mucha gente no le resulta, porque se engancha o porque teme herir o salir dañada. A otras sí, porque lo toman como una aventura de placer momentáneo, mientras encuentran el verdadero amor. La única regla, es anunciar la intención del “Touch andGo”.

Reglas claras conservan la amistad.

Deja un comentario