Deseo sexual y estrés

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El estrés es uno de las causas que puede generar la disminución del deseo sexual tanto en hombres como en mujeres. Cuando el ser humano se somete a una situación que interpreta como estresante, se activan una serie de mecanismos que generan en la persona la energía necesaria para la lucha o la huida, limitando la utilización en otras partes del cuerpo prescindibles en ese momento. Una de esas funciones que es inhibida es la respuesta sexual

En sí mismo, el estrés es una respuesta natural de nuestro organismo que nos prepara para actual ante situaciones de emergencia, y por lo mismo es un buen mecanismo de adaptación. Sin embargo lo natural sería que fuera un estado pasajero ante una amenaza concreta, pero en esta sociedad muchas veces vivimos en un estado de estrés constante, lo que genera diferentes problemas, siendo uno de ellos la baja del deseo sexual.

¿Cuándo sospechar que una baja de deseo sexual puede ser debido al estrés? Es posible que esta sea la causa cuando no hay otros factores que pueden estar afectando el deseo tales como problemas de pareja, medicamentos o enfermedades y se está en un período de mucho estrés. Además en estos casos cuando hay momentos en que es posible estar más relajado, tales como vacaciones, el deseo sexual vuelve a aparecer.

¿Qué hacer si uno se encuentra en esta situación? Algo fundamental es identificar qué factores pueden estar generando el estrés y ver las posibilidades de cambiarlos o mejorarlos. También realizar actividades que lo disminuyan tales como ejercicio o meditación son una buena opción. En caso de no lograr enfrentar solo esta situación es recomendable consultar un psicólogo(a) para tener apoyo en el manejo del estrés. Si a pesar de disminuir el estrés continua el bajo deseo es bueno acudir a un sexólogo(a) para averiguar que otras causas pueden estar detrás del problema y tratarlas.