Día del Orgasmo Femenino: 11 datos para celebrar

orgasmo

Sabemos que el orgasmo femenino puede ser una pequeña bestia difícil de alcanzar. A diferencia del orgasmo masculino, que es bastante sencillo (pista: el pene). El clímax puede ser más complejo para nosotras las damas. Pero para conmemorar esta celebración, es que armé esta lista con principios básicos que nos ayudarán a entender mejor, desde la teoría y quién sabe… luego a la práctica.

1. Etimología del placer: la palabra orgasmo es de origen griego y significa “lleno de ardor”

2. Los médicos dicen que: son contracciones musculares rítmicas y reflejas cada 0,8 segundos que descongestionan la acumulación de la sangre en la zona genital. Un orgasmo dura en promedio de 6 a 10 segundos.

4. Y nosotras decimos que: acá no hay “tallas únicas”, cada una de nosotras lo vive y experimenta de maneras diferentes. Nuestra sexualidad es tan única como nuestra huella digital.

5. El clítoris es el responsable: se encarga de decodificar los estímulos y desencadenar nuestros orgasmos. Esa pequeña “perlita” tiene 8.000 terminaciones nerviosas (versus el pene que tiene 4.000) y mide alrededor de 13 cm hacia dentro de la vagina. Su única función es otorgar placer, de hecho, él es el detonador de cualquier tipo de orgasmo que tengamos: ya sea vaginal o del punto G.

6. ¿Y si me lo pone?, en cifras: el 75% de las mujeres requieren la estimulación directa a su clítoris para lograr un orgasmo.

7. Una realidad que nos hace reflexionar: el 92% de los hombres de 15 años ha experimentado un orgasmo, mientras que el 75% de las mujeres de la misma edad NUNCA y el 33-50% de las mujeres más adultas, experimentan el orgasmo con poca frecuencia y no están satisfechas con la frecuencia con la que llegan a él. Pero no nos desanimemos, que esto es puro entrenamiento.
8. La práctica conduce a la perfección: la masturbación es la mejor manera de descubrir nuestros sentimientos eróticos y nuestros genitales. Mientras más te masturbes más orgasmos serás capaz de tener con y sin tu pareja.

9. Quiero ser multiorgásmica: todas lo somos potencialmente. Como en la mujer no existe ese período refractario que tienen los hombres (el tiempo que les toma recuperar para lograr una nueva erección) se puede estimular casi inmediatamente después de tener un orgasmo hasta alcanzar otro. O sea, podemos estar exhaustas, pero condiciones para seguir y seguir teniendo orgasmos, las hay de sobra.

10. Alcancé mi equilibrio espiritual: mediante un encefalograma realizado a una mujer mientras usaba su vibrador, se logró determinar que cuando tenemos un orgasmo, el cerebro entra en un nivel de trance o estado hipnótico, similar al que logran de manera consciente los maestros del yoga cuando practican la meditación.

11. Pruebas irrefutables: cuando estás a punto de alcanzar un orgasmo, el ritmo cardiaco aumenta de 70/80 pulsaciones por minuto a 130. Se inspira y se exhala aire hasta 60 veces por minuto, la boca se engruesa y se enrojece debido a que aumenta la presión sanguínea, el pezón aumenta su longitud hasta en 1 cm y la areola también se hincha (por eso están más sensibles a la estimulación) Los labios internos y externos de la vagina triplican su tamaño y adquieren una tonalidad roja. El clítoris se erecta y hasta dicen por ahí que el dedo meñique de uno de tus pies, también se pone coloradito.

12. Arriba, abajo, contigo, conmigo: elige una forma de festejar hoy. Las opciones son muchas y pueden estar “al alcance de la mano”, “en la punta de la lengua” o a “un solo click de distancia”.